La capacitación del Ministerio Público a los órganos auxiliares del Estado es un proceso clave para fortalecer la colaboración y la eficacia en la administración de justicia. Estos órganos auxiliares, que incluyen a peritos, policías, militares y otros especialistas desempeñan un papel crucial en la prevención del delito, protección ciudadana, investigación criminal y resolución de casos.